JUMILLA,

CIUDAD

ABIERTA

Y GENEROSA

Jumilla, es una ciudad encantadora para visitar y vivir. Sus antiguas calles retorcidas por la historia y blasonadas por los ilustres de siglos atrás, castellana por sus rejas y sus gentes. Sus jardines salpican de verde la ciudad y hacen de oasis en sus barrios.

Situada al noroeste de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Jumilla tiene una extensión de 972 km2 y la altitud media del territorio es de 600 metros sobre el nivel del mar. Las temperaturas medias oscilan entre los 13 y 18 grados. Cuenta actualmente con 25.000 habitantes y su actividad económica básica es la agricultura, con el viñedo como principal cultivo.

Jumilla, es una ciudad encantadora para visitar y vivir. Sus antiguas calles retorcidas por la historia y blasonadas por los ilustres de siglos atrás, castellana por sus rejas y sus gentes, aunque también aragonesa; levantina en sus calles y sus casas del siglo XIX, con fachadas de fuertes colores. Sus jardines salpican de verde la ciudad y hacen de oasis en sus barrios.

Jumilla guarda muchos e importantes monumentos para admirar como la Iglesia Mayor de Santiago, con aires catedralicios, el antiguo Palacio del Concejo, el monumento funerario de El Casón, el Castillo, el Teatro Vico y el convento de Santa Ana del Monte, que alberga la magnífica obra del inmortal Salzillo, la imagen del Cristo Amarrado a laColumna.

Jumilla es una hermosa ciudad que se asoma a La Mancha por sus pueblos hermanos de la D.O. del Vino de Jumilla. Sobresale por encima de todos los elaborados, los que tienen como base la variedad autóctona por excelencia, que ha dado a Jumilla el sobrenombre de “Reino de la Monastrell”. Con ella se obtienen los tintos jóvenes, los de crianza, sin olvidar tampoco, los vinos dulces naturales.

Son muy importantes sus fiestas, entre las que destacamos su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional y  Medalla de Oro de la Región de Murcia. Sus orígenes se remontan a las peregrinaciones de San Vicente Ferrer en 1411. En el siglo XVII, el padre Lobo funda la primera cofradía jumillana: la de la Vera Cruz y Santo Sepulcro.

Las Fiestas de la Vendimia se celebran en torno al 15 de Agosto, y están declaradas de Interés Turístico Regional. Sus actos más destacados son la Ofrenda y Bendición del Primer Mosto, la Cabalgata infantil y la Gran Cabalgata del Vino.

Ya en 1615 se celebraron fiestas de Moros y Cristianos en honor de nuestra Patrona y después de un largo paréntesis de más de tres siglos, resurgen en 1987 con la toma del Castillo y el gran desfile de los dos bandos.